Los mejores sabores de la Navidad alemana

Cuando uno visita un mercadillo de Navidad en Berlín o en cualquier ciudad de Alemania una de las primeras cosas que suceden es que da hambre y sed. Gran parte de los puestos de los mercados son de comidas y bebidas de todo tipo. La oferta de salchicas, hamburgesas, panes salados y dulces es infinita. Para beber hay diversas cervezas, té con whisky, ponches y vinos. Pero hay dos cosas que son obligatorias, el Stollen y el Glühwein.
Empecemos por el Stollen:
Stollen es el pan de navidad alemán y es un pan dulce relleno con frutos secos, nueces, a veces mazapán o amapolas.
Este pan dulce tiene sus orígenes en el S. XIV. En esa época se elaboraba en los monasterios un pan a base de harina, levadura madre, agua y aceite como comida para la vigilia de los advientos. El sabor era bastante malo, ya que durante la época de cuaresma no se debía comer mantequilla, leche o huevos. Recién a fines del S.XV el Papa permitió incorporar mantequilla en la receta a cambio hacer pagos para financiar la construcción de la catedral de Freiburg.
Muchos años después, a un panadero de Dresden (Sajonia) se le ocurrió ponerle frutos secos a la masa y así es como nace el famoso Stollen de Dresden. Este Stollen cuenta con denominación de origen y solo un stollen horneado en Dresden puede llevar el nombre de Dresdener Christstollen.
Por lo tanto aquí les dejo la receta de un Stollen para hornear en cualquier rincón del mundo:

Ingredientes:
1 kilo de Harina
250 gr. Mantequilla
200 gr. Azúcar
2 yemas de huevo
80 gr. Levadura fresca
2 tazas de leche
1 sobre de Vainilla en polvo
200 gr. Pasas
100 gr. Almendras (peladas y picadas)
100 gr. Cascara de limón (cristalizada)
100 gr. Cascara de Naranja (cristalizada)
Una pizca de sal
2 cucharadas de mantequilla derretida
Azúcar flor para espolvorear

Preparación:
1. Coloca el harina en un bol grande en forma de volcán. Desmorona en el centro del volcán la levadura, espolvorea un poco de azúcar, la vainilla y agrega una cucharada de leche tibia. Tapa y deja reposar durante 1 hora en un lugar tibio.
2. Calienta el resto de la leche con 250 gramos de mantequilla, hasta que se haya derretido. Luego vierte la mezcla dentro del volcán de harina y agrega las almendras, cáscaras cristalizadas, sal, azúcar y yemas. Mezcla con tus manos hasta formar una masa homogénea, luego incorpora las pasas y sigues mezclando siempre con las manos.
Cubre la masa y deja reposar en un lugar tibio durante 1 hora o hasta que la masa haya duplicado su volumen.
3. Dale forma y coloca sobre una bandeja de horno cubierta con papel para hornear.
4. Hornear en horno precalentado a 190 °C entre 45 y 60 minutos.
5. Retira del horno, barniza con las 2 cucharadas de mantequilla derretida y de inmediato espolvorea con azúcar flor.
6. Dejar enfriar antes de cortar y comer.

Y para acompañar el Stollen que mejor que un Glühwein!

Ingredientes:
1 botella de vino tinto
4 clavos de olor
80 grs de azúcar negra
2 ramas de canela
1 pizca de jengibre
1 ralladura de cáscara de naranja ó limón
2 estrellas de anís
3 piminetas negras enteras

Preparación:
En una olla a fuego suave cubre el fondo con un poco de vino. Agrega los clavos de olor, las ramas de canela, el jengibre, la pimienta y las estrellas de anís.
Añade la mitad del azúcar y remueve por al menos 5 minutos.
Luego incorpora la rayadura de naranja, el azúcar restante y todo el vino.
No dejar de remover, siempre a fuego suave sin que el vino llegue a hervir, durante unos 25 a 30 minutos.
Después ya está listo para colar. Se sirve en tazones o vasos con mango.

Primer Adviento, Mercados de Navidad

No se si será por que crecí en Chile, donde la Navidad se celebra en verano con 30°C, o si será por que mi familia no es religiosa, o simplemente por que „el nuevo continente“ tiene cualidades diferentes a lo que son las tradiciones milenarias del viejo continente… pero yo jamás había escuchado sobre los Advientos hasta que viví mi primer invierno Alemán.

Aún me acuerdo de mi primer Noviembre en Alemania, frío, gris y sin follaje en los árboles. Un mes muy feo comparado al Noviembre de Chile, donde el calor llega para quedarse y da cabida a las terrazas llenas y noches de bohemia. Y por lo tanto, Noviembre en Alemania es bastante deprimente… hasta el primer Adviento, cuando cambia el panorama por completo.

El término Adviento viene del latín (adventus) y significa „llegada“, con él empieza el nuevo año litúrgico en las iglesias cristianas. Son cuatro Advientos y corresponden a los cuatro domingos anteriores a la Navidad. Los advientos llegan cargados de tradiciones, ritos, comidas y bebidas especiales pasar el frío y engordar.

El primer gran cambio que se percibe es en la fisionomía de las ciudades alemanas. Las calles se llenan de luces navideñas y a pesar de que a las 16:00 ya es de noche, la increíble iluminación de navidad le sube el ánimo a todos. Las plazas se llenan de mercados de navidad, con sus tienditas, comidas y vino caliente. Y por supuesto, con las luces y los mercadillos llega el magnífico espíritu de navidad, las ganas de juntarse y compartir.

Los mercados de navidad datan del siglo XV y el más antiguo fue el de Dresden, él cual hasta el día de hoy sigue siendo uno de los mercados más lindos de Alemania. Todas las ciudades en Alemania tienen por lo menos un gran mercado de navidad y las grandes ciudades pueden tener docenas de ellos.

Berlín es quizás la ciudad con más mercados de Navidad en todo Alemania, ya que alberga a más de 50 mercadillos desde la periferia occidental, cruzando por los tres centros principales de la ciudad, para llegar a los mercados de la periferia oriental. Algunos de estos mercados son sólo de fin de semana y otros están abiertos desde el primer Adviento hasta el 24 de Diciembre.

Mis mercadillos favoritos:
En la periferia occidental está en barrio de Spandau, su centro histórico se convierte en uno de los mercadillos más grandes y bonitos de la ciudad.
En pleno centro occidental, en torno a la Iglesia del Recuerdo (Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche) se encuentra uno de los mercadillos más visitados de Berlín. Con 170 puestos, allí se puede probar desde salchichas de todo tipo hasta lo que yo considero el mejor Glühwein (vino caliente) de Berlín.
La hermosa plaza de Gendarmenmarkt, en el centro histórico de Berlín, se convierte en el mercadillo más exclusivo de Berlín. En este mercado de navidad pueden encontrar todo tipo de delicias culinarias, artículos artesanales, decoración de navidad y los mejores Stollen traídos desde Dresden.

Y así es como el deprimente Noviembre se transforma y da paso a una de las fiestas más ricas en sabores, olores y calorías del año.

Paseando por Berlín en Trabi

El Trabant es un automóvil incomodo, feo, contamina demasiado y ha sido descrito muchas veces como „bujía con techo“, pero recorrer Berlín, la ex-ciudad de los espías, en estos pequeños automóviles de la antigua RDA es toda una experiencia.

El nombre Trabant significa satélite y se dice que el nombre de estos autos está inspirado en el satélite soviético Sputnik 1, el primer satélite artificial lanzado y puesto en órbita con éxito el 4 de Octubre de 1957. Mientras que el primer Trabant en dejar la fábrica VEB Sachsenring Automobilwerke Zwickau en Sajonia fue el 7 de Noviembre del mismo año.
Originalmente la idea de la creación de los Trabants fue crear una motocicleta de tres ruedas, usando un diseños de preguerra. El resultado fue un automóvil de muy bajo costo, con un motor de dos cilindros y una carrocería de materiales reciclados llamadas Duroplast o Fenoplast (resina fenólica), una mezcla de los residuos de las fábricas de algodón de la Unión Soviética con los residuos de las fabricas químicas de la RDA. El Fenoplast resultó ser un material muy durable, al igual que los Trabi, que tenian una vida útil de 28 años.
Estos vehículos casi no sufrieron cambios durante sus más de trés décadas de producción, a pesar de que los diseñadores e ingenieros de la RDA intentaron reemplazar el Trabant P601 creando nuevos prototipos más sofisticados. Pero todos fueron rechazados debido a que los prototipos necesitaban de más materias primas que ya eran escasas en Alemania oriental.

Durante el verano de 1989, después de que los húngaros tiran abajo el Telón de acero, miles de alemanes orientales con sus Trabis llenos de sus pertenencias, emprenden su peregrinación a Hungria para pasar a Europa occidental y llegar a la República Federal Alemana. Este hecho se conoció como “el sendero de los Trabi” y fue uno de los grandes símbolos de la caída del sistema socialista y del bloque soviético.
La producción de estos emblemáticos automóviles se dio por terminada en 1991 cuando la fabrica en Mosel (Zwickau) fue vendida a Volkswagen AG.

Con el paso del tiempo los Trabant se han convertido en autos de colección que se han ganado el afecto de la gente. Hoy se puede disfrutar de carreras de trabi o bien ver diseños de muebles con piezas de su carrocería. Pero de todas la formas de mantener vivos a estos históricos vehículos, mi favorita es conducirlos por la antigua Berlín oriental y pensar en como ha cambiado esa mitad de la ciudad en tan sólo dos décadas. De ser una ciudad gris, con un feo Muro que los separaba de sus familiares y de la libertad, a ser una ciudad llena de vida, colorida e incluso irreverente.
Hay que imaginar a las primeras personas que llegan a Europa occidental en sus Trabants, con la esperanza de una nueva vida, de encontrar a sus familiares, de conocer la libertad de viajar y la libertad de expresión… y lo que debe haber sido para ellos ir por las autopistas occidental y ver pasar, a toda velocidad, automóviles Mercedes Benz, Porsche y BMW entre otros. O la emoción de tirar abajo el Muro y cruzar los puntos de control con sus Trabis para celebrar con los berlineses occidentales por primera vez después de 28 años de división.

Como dije al principio, los Trabant son feos, de colores aburridos y muy incómodos de conducir, pero están llenos de emoción, por que ellos fueron testigos de la nueva esperanza que trajo al mundo entero la caída del Muro de Berlín.

Una visita obligatoria: Berliner Dom

Después de muchos año, este martes he vuelto a visitar la hermosa Berliner Dom y he disfrutado enormemente recorriendo sus espacios, leyendo sus historias y a pesar de los cientos de escalones y el frío viento que corría, subiendo a su cúpula para admirar la hermosa vista en 360° del centro histórico de Berlín.
Una de las cosas más interesantes de este templo es que no la podemos llamar Catedral de Berlín, lo cual siempre es difícil de explicar. Primero que nada, este edificio pertenece a una congregación de 1500 personas y no a la ciudad de Berlín. Es por esta razón que para visitarla hay que pagar una entrada de 7€ por persona para poder darle al edificio la manutención que necesita y que tiene un costo aproximado de 15000€ diarios!
Otra razón por la cual no debemos llamarle catedral es por que es un templo protestante y no católico. En torno al altar, a su derecha e izquierda, podemos ver las esculturas en piedra arenisca de los grandes reformistas europeos: Zwingli, Calvino, Melanchthon y por su puesto Lutero.
Este Duomo de Berlín fue construido sobre una pequeña catedral barroca en la época del kaiser Guillermo II e inaugurada en 1905. Gran parte del altar principal es original de la catedral anterior. Durante la segunda guerra mundial sufrió grandes destrozos y el más grande fue en 1944 cuando una bomba incendiaria cayó directamente en la cúpula y la destruyó. La cúpula se quemó por completo y al derrumbarse destruyó gran parte del interior de la iglesia y sus tumbas.
El Duomo quedó sin cúpula hasta que en 1975 empezaron los trabajos de reconstrucción que fueron completamente terminados recién en el año 2002.
Cuando uno visita este lugar debe poner especial atención en las ventanas del Altar. Son tres ventanas y representan el nacimiento, crucifixión y resurrección de Jesús. Estas ventanas están iluminadas solo por luz natural, por lo cual es recomendable visitar el Duomo cuando aún es de día.
Del mismo artista de las ventanas, Anton v. Werner, tenemos los ocho mosaicos de la cúpula que son realmente hermosos.
Y de todo el Duomo mi lugar favorito es el angosto pasillo exterior alrededor de la cúpula. Para llegar allí se debe subir 270 escalones, pero la vista es una gran recompensa.

Estadio Olímpico de Berlín

Debo reconocer que no soy fanática del Fútbol, rara vez veo un partido o me intereso por algún equipo, pero un lugar que me encanta visitar es el Estadio Olímpico de Berlín.
Claro, cuando uno dice „Estadio Olímpico de Berlín“ lo primero que se viene a la mente es deporte y fútbol alemán. Y a medida que uno se empieza a acercar a este increíble complejo de edificios uno rápidamente intuye que dentro hay mucho más que deporte. El Estadio hoy es un lugar de eventos deportivos y musicales, de partidos de fútbol y de encuentros nacionales e internacionales de atletas. Pero más que nada, hoy el Estadio Olímpico es un Museo y patrimonio histórico.

En el lugar donde se emplaza el estadio hubo originalmente otro mucho más pequeño llamado „Estadio Alemán“ el cual fue construido para los juegos Olímpicos de 1916, pero estas olimpiadas nunca se llevaron a cabo debido al estallido de la primera guerra mundial en 1914.

En 1931 Berlín nuevamente fue seleccionada como sede para las Olimpiadas de 1936. En 1933 llegaron los Nazis al poder y se pensó que rechazarían ser anfitriones del evento ya que no les gustaba el concepto de los juegos olímpicos. Pero según se dice, Goebbels (ministro de propaganda) logró convencer a Hitler de la importancia propagandística de dicho evento. Y es así como se construye este monumental complejo olímpico y en 1936 Berlín, la capital del Tercer Reich, es la anfitriona de los más grandes Juegos Olímpicos jamás antes vistos.

En la segunda guerra mundial parte del complejo olímpico fue dañado, pero en general se mantuvo en pie. Durante la guerra fría quedó en sector británico y en los años 60´s se restauró y modernizó. Los grandes cambios se llevaron a cabo después de la reunificación para el mundial de fútbol 2006.

Con 232 mil millones de euros se llevó a cabo la renovación de este estadio. Manteniendo lo más posible de la fachada y estructura original del edificio y modernizando el interior. Hoy tienen un espacio para 75 mil espectadores sentados, un impresionante techo sobre las galerías, una zona VIP para 1200 personas e incluso una capilla con muros de lámina de oro (que se alquila para las bodas de los fanáticos del equipo Herta de Berlín).

Para los partidos de fútbol las entradas más económicas tienen un valor de 15€ por partido y las más caras que son los asientos bussiness tienen un valor de 5000€ por temporada.

El estadio olímpico es una visita obligatoria para aquellos que visitan Berlín, ya sea por que les gusta el fútbol, por que les gusta la arquitectura, por que les gusta las historia o por todas las anteriores.

Gira de estudios por Alemania

Cada año los estudiantes de los colegios alemanes de diversos países vienen a Alemania para participar de un programa de intercambio y una gira de estudios recorriendo diversas ciudades del país. Mi querida colega Marion Franke-Kamp es la organizadora de las giras para los colegios alemanes de Chile y me he subido al carro para participar de esta fantástica experiencia. Es así como he pasado gran parte del frío invierno recorriendo y visitando con estos incansables jóvenes el país que he adoptado como mi hogar.

Mi primera gira empezó del día 1 de Enero en Berlín, con los estudiantes del colegio alemán de Santiago. El inicio de la gira se centró en Berlín, visitando la ciudad, el Lugar conmemorativo Sachsenhausen, la cárcel de la Stasi y Museos. Fuimos al espectáculo de Blue Man Group, a un típico restaurante alemán y a jugar bowling. !Ya antes de dejar Berlín yo estaba agotada! Durante dos semanas viajamos por gran parte de Alemania. Visitamos Dresden, Potsdam y mi segunda ciudad favorita de Alemania: Hamburgo.

En Hamburgo descubrieron la ciudad a través de visitas guiadas, un paseo en barco y algo de tiempo libre, quedando todos muy impresionados con el puerto y la recién inaugurada Filarmónica del Elba. El viaje continuo con dirección a Köln, donde visitamos la Catedral y uno de los museos que personalmente más me gustan de Alemania, el Museo Ludwig que tiene una de las mejores colecciones de arte del s.XX con obras de Marcel Duchamp, Salvador Dalí, Man Ray, Andy Warhol y muchos más.

Uno de los días más entretenidos fue la visita a Phantasialand. Este lugar es una gran parque de entretenciones, donde los jóvenes y también las profesoras y nosotras las coordinadoras, gozamos al máximo.

Visitamos la Universidad de Colonia, donde recibieron a los jóvenes con todo tipo de regalos, comida y les informaron sobre como postular para estudiar en Alemania.

La gira continuó hacia el sur del país visitando ciudades que parecen salidas de un cuento de hadas, como Heidelberg y Rothenburg ob der Tauber. Todo esto acompañado de comidas típicas, visitas guiadas y mucho frío.

Finalmente llegamos a la ciudad de München, la última parada de nuestra travesía. El primer día visitamos la ciudad, la fábrica de BMW y el Museo de la tecnología. Y el segundo y último día de nuestra gira terminó con la visita al castillo de Neuschwanstein, uno de los más emblemáticos castillos del mundo construido por Ludwig II el rey de los cuentos de Hadas.

Nos despedimos de los chicos en la estación de trenes, donde cada uno partió a sus familias alemanas para participar de un intercambio de 6 semanas. Yo volví a Berlín a recuperar energías para luego empezar un nuevo viaje con los colegios de Temuco y Valdivia.

Cada vez que viajo por Alemania la disfruto, me impresiona y jamás me deja de apasionar su historia.

El Parlamento Alemán

Debo reconocer que ya no llevo la cuenta sobre cuántas veces he visitado el edificio de Reichstag y suincreíble cúpula. Y aunque he caminado por sus pasillos, he admirado las vistas desde su cúpula,
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Visitando Dresden

A 180 kilómetros de Berlín se encuentra la ciudad de Dresde, capital del estado de Sajonia y una de las ciudades máshermosa de Alemania.

Con una historia que se remonta Read More

Campo de Concentración Sachsenhausen

El campo de concentración Sachsenhausen fue construido durante el verano de 1936 por prisioneros de los campos de Emsland y fue el primer nuevo campo establecido después de la nominación de Heinrich Himmler como jefe de la policía alemana.
El diseño de este nuevo campo de concentración fue concebido por arquitectos de la SS. Como campo ideal y modelo, su forma se denomina panóptico y simboliza el poder absoluto de las SS sobre los prisioneros.
Debido a su ubicación estratégica, a tan solo 40 km de Berlín, la capital del Tercer Reich, Sachsenhausen asumió un rol especial dentro del sistema de represión de los Nazis y el sistema de campos de concentración. En 1938 se instalan en Sachsenhausen las oficinas centrales de inspección de los campos de concentración (IKL) y es así como se traslada de Berlín a la ciudad de Orianienburg toda la administración de los campos de concentración dentro de Alemania. Esto llevó a que este campo y sus prisioneros se convirtieran en el campo de pruebas de la SS, aquí se probaron desde las raciones de hambre hasta métodos de tortura que después fueron implementados en otros campos de concentración. Sachsenhausen también fue el lugar de entrenamiento para los futuros guardias de las SS.
Entre 1936 y 1945 más de doscientas mil personas fueron internadas en este campo de concentración. En un inicio la mayor parte de los prisioneros eran los opositores políticos del régimen Nazi; comunistas, socialistas, socialdemócratas, intelectuales y liberales. Pero rápidamente fue aumentando la cantidad de prisioneros considerados de raza inferior. Con el inicio de la segunda guerra mundial en 1939 empezaron a ser internados en Sachsenhuasen ciudadanos de diversos países europeos ocupados por los Nazis.
Miles de personas murieron en este campo nazi debido a las condiciones de vida en cautiverio, hambruna, falta de medicina, trabajos forzados, maltratos. Miles más fueron víctimas de los asesinatos masivos llevados a cabo sistemáticamente por las SS y durante las marchas de la muerte en Abril de 1945 cuando las SS intentan evacuar los campos de concentración.

Hoy, 71 años después de la liberación del campo de concentración Sachsenhausen por tropas soviéticas y polacas, recordamos a aquellos que sufrieron y perecieron en este lugar.

Classic Remise

Automóviles vintage, oldtimers y más

Alemania es famoso por sus automóviles… Mercedes Benz, Porsche, BMW… etc… Y aún cuando en Berlín no están esas famosas fábricas, podemos disfrutar de uno de los centros de ventas de automóviles vintage más impresionantes de Alemania: Classic Remise Berlin.
Inaugurado en el 2003, Classic Remise Berlin se ubica al norte de la ciudad en un interesante edificio industrial histórico construido en 1899, durante la época del segundo imperio. Originalmente el edificio fue un depósito de tranvías y la mayor parte de su arquitectura original se mantiene hasta el día de hoy. A través del recorrido se pueden encontrar vestigios de los daños causados por los bombardeos durante la segunda guerra mundial.
En la década de los 60´s, cuando Berlín Occidental decidió dejar de usar el sistema de tranvías, el edificio quedó en desuso. Hasta el año 2002, cuando fue comprado por sus actuales dueños y empezaron los trabajos de restauración.
Como yo no soy una gran amante de los automóviles, la primera vez que visité este lugar fui sin muchas expectativas. Pero al entrar supe que iba a ser una gran experiencia. Su arquitectura industrial muy bien restaurada y su colección de automóviles clásicos de primera clase, hacen de este lugar una visita original y entretenida.
En sus 16.000 metros cuadrados se pueden ver automóviles de diferentes épocas, modelos y marcas. Oldtimers de lujo que te dejan sin aliento, más de un Corvette y Peugeot que te roba el corazón, hasta vehículos que parecen diseñados para alguna película de 007 con Sean Connery. Los precios de algunos de estos vehículos sobrepasan el medio millón de Euros.
Obviamente yo encontré mi auto soñado (ver foto- automóvil rojo). Me enamoré de un Amphicar de carrocería roja-regatta e interior blanco. Fabricado en 1964, este automóvil sirve para la ciudad y para el agua! Ideal para pasear por las calles de Berlín, pero también por sus numerosos lagos.
Es un ejemplar de 3878, construidos entre 1961 y 1967 en Berlin-Wittenau por una empresa llamada Deutsche Wagon -und Maschinenfabrik. El valor actual de mi auto perfecto es de 69 mil euros… uno de los más baratos que encontré.

David Bowie y Berlín

Recordando a David Bowie y sus años en Berlín

Cada día lo primero que hago es encender la radio y preparar el café. Hoy, como cada día, entré a la cocina, encendí la radio y lo primero que escuché fue „David Bowie ha fallecido“… y obviamente pensé haber escuchado mal. Read More